Vuelve a tu zona de confort por Navidad.

Como lo oyes.

Yo que te pido siempre que saques de dónde no hay, que cuando creas que has hecho todo pidas ayuda para volver darle la vuelta y probar una vez más, te pido que regreses por unos días al calor de tu zona de confort.

Vuelve al lugar en el que nadie te cuestiona, en el que tus defectos son abrazados y a las personas en las que tus virtudes generan sonrisas impagables para ti. Vuelve al calor que sólo te pueden generar las personas que te quieren.

Después de casi todo un año, pidiéndote que salgas a la calle para que te expongas, para que hables, para que conozcas gente, para que te entre el aire y con éste nuevos paradigmas y planteamientos que te hagan cuestionártelo todo de nuevo, te ofrezco que por unos días y porque es Navidad, te quedes en casa.

Quédate en casa, quédate con ese olor particular que cada hogar ha ido formando. Si eres un completo afortunado, vuelve al olor de tus padres y al de tus “imprescindibles”. Metete ahí dentro, en la sensación completamente acertada de que si ellos andan cerca, nada puede ir mal. Y tapate, y ve Love Actually por millonésima vez en tu vida (o la que te haga disfrutar) pero no hagas más. Sólo disfruta.

Te he pedido que tengas objetivos, que te marques acciones concretas para hacer y que las hagas. Que centres tu foco de atención en tu objetivo y que no decaigas en tu lucha por ir a por él.

Pero es Navidad, y en estos días, te pido que tu objetivo se centre en que hagas un poquito más feliz la Navidad de cada una de las personas que te importen. No pienses en ti, no te centres en tu felicidad ni en lo que te falta. De hecho, cuanto más la busques menos la vas a encontrar. Nadie puede luchar por ella, porque la felicidad nos la regalan los demás. Más das, más recibes. Menos condiciones, más entrega. Céntrate en eso. Navidad es el momento idóneo para ponerlo en práctica y que nos dure el resto del año.

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Con respecto a tu actitud, no te voy a pedir nada nuevo. En tu proceso de desarrollo profesional debes ser capaz de analizar tu situación. Tienes que tener en cuenta, las amenazas, las debilidades, “lo que pinta mal” y “lo que tiene mala pinta”. Sería de necios negar estas evidencias. Mi planteamiento es, sin dejar a un lado este hecho y midiendo bien el impacto que sobre ti tienen estas circunstancias, párate y mira también para lo bueno. Mira para tus armas, para tus aliados y para todo aquello que te hace brillar. Centra tu atención sobre aquello en lo que tienes capacidad de maniobra, en lo que esté bajo tu alcance. No te frustres recreándote en todo aquello que te ha venido sin tu quererlo y sin que puedas hacer nada para remediarlo. Dirige tus esfuerzos y transforma toda esa energía en fuerza para plantar cara en aquello en lo que realmente puedas hacer algo.

No te quejes porque no te sirve de nada, no anticipes situaciones caóticas futuras que sólo están en tu cabeza y sólo ocúpate. Y sólo te puedes ocupar de las cosas en las que tienes posibilidad de hacer algo y, así, mientras lo pones en práctica, los fantasmas y las nubes negras se disipan. Eso es vivir y eso es inteligencia emocional.

Con tu Navidad particular pasa exactamente igual. Trata por estos días de no buscar, limar y deformar piezas en tu idílico puzzle perfecto para que todas te encajen. No existe, quizás nunca hubo puzzle. Lo único que hay son piezas, y tenemos la suerte de que no son tan rígidas como pensamos. Si le metemos corazón, si somos capaces de serenarnos y de mirar las cosas con perspectiva, con esas piezas nunca haremos un puzzle perfecto pero si un puzzle bonito. Deliciosamente bonito, porque es el nuestro, porque tiene nuestro sello y nuestro visto bueno. Esta Navidad cógele cariño a cada una de tus piezas, por imperfectas que te parezcan al principio.

Llevo todo el año, sugiriéndote, de una u otra manera, que salgas de tu zona de confort. Pues bien, ha llegado el momento de volver.

Recuerda que la zona de confort es aquella en la que todo fluye con cierta armonía, en la que no hay que realizar excesivo esfuerzo por activarnos y por ponernos en marcha. En esta zona nos dejamos llevar, así que tampoco pasa nada, si por ser Navidad y si por acomodarte un ratito, echas la lagrimina y pides que vengan a lamerte las heridas. Recuerda que no somos superhéroes. Que un momento para ti y para recrearte en tu pena tampoco viene del todo mal (ya vendré en enero con las rebajas, no te preocupes) y ni si te ocurra sentirte culpable por ello. Recuerda que estás en tu zona de confort y en ella haces lo que te apetece.

Te deseo todo esto para esta Navidad, pero sobre todo, te deseo que sientas calor en tu corazón, que te concilies y te serenes con tus recuerdos y contigo, que consigas que quién se vaya de ti lo haga mil veces mejor que cuando vino, y que seas consciente de que mientras estén en tu corazón están contigo. Y lo estarán para siempre.

Que te perdones y que perdones y que, al menos, en tu interior, les desees feliz Navidad también a ellos. A los que nosotros mismos y de forma muy valiente, les hemos dejado hacer su camino.

Nada de lo que importa se puede esconder bajo un papel de regalo. Nada. No dejes que te afecte en exceso, pero como estás en tu zona de confort, tampoco tengas reparo por dejarte llevar un poco por el impulso y ver sus ojos cuando lo desenvuelva.

Estos son los motivos por los que a mí me gusta la Navidad. Personalmente, pienso volver corriendo a que me pongan los algodones que tan protegida me hacen sentir con las personas que más quiero, pienso hincharme gambones  y a casadielles que este año me van a saber mejor que nunca, pienso reírme y mirar a la vida, pese a todo, con una gran sonrisa y con un gran gracias y también pienso desear feliz Navidad a quien se cruce en mi camino. Cuanto más Mr. Scrooge sea, mejor. Aún en mi zona de confort, siempre me gustaron los retos.

¡Feliz Navidad!

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Alejandro dice:

    Gracias por el consejo Elena.
    Creo que:
    1- Falta me va a hacer
    2- Lo que no me va a faltar es gente alrededor estos días

    Le gusta a 1 persona

    1. Elena Arnaiz dice:

      Y eso es lo mejor que puedes tener Alejandro!! Que tengas una Navidad muy feliz 🎄 Muchísimas gracias por tu comentario 😊

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