Tú no eres un desempleado

No eres un desempleado. Te lo repetiré hasta la saciedad. Las veces que hagan falta. Hasta que lo tengas tan interiorizado que cuando alguien afirme ante ti que eres un desempleado, tú sientas tal sensación de extrañeza en tu interior, que seas capaz de responderle algo así como:

 

“No, yo no soy un desempleado. Yo soy dependienta, o experto en ventas, o fontanero (aquí que cada uno se las apañe) y, ahora, busco empleo”

En serio, no eres un desempleado. Estás en una situación de desempleo. Y eso no te resta ni un ápice de la profesionalidad que durante tantos años llevas desarrollando. No te quita ni conocimientos ni tu saber hacer, ni tus “tablas”. Y no debería quitarte ni un mínimo de seguridad para explicarle a quien creas oportuno todo lo que eres capaz de hacer.

Esta situación es temporal, es transitoria y lo mejor de todo, es que puede finalizar en cualquier momento y cuando menos te lo esperes. Por este motivo, es absurdo que nos dejemos definir por esta situación, y mucho menos, hacerlo nosotros mismos.

Os explicaré porque es IMPRESCINDIBLE que dejes de etiquetarte así. Pensar que eres un desempleado, nos hace tomar estrategias inadecuadas que nos alejan de nuestra meta que justamente es dejar de estar desempleado.

Y es que, cuando consideras de ti mismo que eres un desempleado:

1. En tu perfil de LinkedIn escribes algo parecido a “en búsqueda de nuevos retos profesionales”

O cualquier otro de sus primos “pleno cambio profesional, en desempleo desde…, o el atroz BADE”. Y todas las personas a las que he visto escrito esto en su perfil, están ciertamente convencidas de que es lo mejor que pueden poner en este momento. Y yo les pregunto:

  • ¿Cuánta gente podemos incluir en este término?

En esta etiqueta cabes tú que eres licenciado en Ciencias de la Información, cabe la recién titulada en Ingeniería Industrial y cabe mi vecino del Ático C.

  • ¿Crees que este estado es lo que más te diferencia del resto?

Y es que, no te diferencia en absoluto. Porque es una situación y no una característica intrínseca tuya.

  • ¿Crees que algún reclutador va a teclear en el buscador “búsqueda activa de empleo”?

¿Cómo va a buscar por una situación en lugar de buscar por una característica estable como es su profesionalidad? Esta es la pregunta que pretendo que se hagan siempre. Sería tan absurdo como pensar que al seleccionador le interesan los múltiples estados por los que puede pasar tu existencia (en proceso gripal, en estado de gestación). Si sabes que nadie te buscaría por estos irrelevantes estados, ¿por qué sigues empeñado en cantar tu irrelevante estado de desempleo a bombo y platillo?

  • ¿Crees que quien te vaya a buscar no va a averiguar rápidamente cuál es tu situación?

Tan sencillo como comprobar la fecha de baja de tu última empresa. Y en último caso, nunca olvides que cuando hacemos selección de personal, buscamos profesionales(personas capaces de dar respuesta a un problema dentro de una organización) independientemente de su situación laboral.

2. Te lleva a sentirte uno más en un evento de networking.

Y no es de extrañar. Será por personas en situación de desempleo (por desgracia) en nuestro país. Pero es que tú no eres un desempleado ¿recuerdas? Tú eres TÚ, y eres un PROFESIONAL, y tienes una TRAYECTORIA, y te estás cargando de nuevas COMPETENCIAS, para llegar a tu OBJETIVO. ¿A qué así ya no eres uno más? Pues ahora a vete a hablar con esa interesante persona, y hazle saber qué clase de profesional eres tú y cómo le vas a solucionar los problemas.

3. Te lleva a sentirte uno más en una entrevista de trabajo.

Y aquí si que te la juegas ya en serio. No caigas en tu propia trampa. Delante de quien toma la decisión eres y debes parecer el profesional más adecuado para su puesto de trabajo. Debe verte allí sentado, debe imaginarte resolviendo su problema de forma eficaz. Y créeme que sólo lo conseguirás si tu también te ves allí, si te consideras el profesional con todas las letras que él necesita. Si no es así, algo no encajará y correrás el riesgo de pasar al temido montón de descartados.

4. No haces tu tarjeta de presentación porque claro, ¿qué vas a poner si tú eres un desempleado?

Es lógico que antes pensaras así. Porque a estas alturas del post, no hará falta que te repita que tú no eres un desempleado, ¿verdad? Y, por lo tanto, en la tarjeta bien diseñada y sin recurrir a mínimos (porque tú eres un profesional) justo debajo de tu nombre aparecerá tu profesión. Y la entregarás con la misma firmeza y ganas que cuando, meses antes, aparecía un logo al lado.

5. Te crees que si eres un desempleado, ya no eres un profesional.

Y esta dicotomía tomará vigencia en tu cabeza como si de una realidad se tratara. Y te llevará a actuar como tal. Y el resto de personas te verán tal y como tú te presentes ante ellos. Y la pescadilla ya está en disposición de morderse la cola.

Eres un profesional, que un periodo de su vida tendrá un trabajo, y, en otros, (los menos) estará buscándolo.

Rompe con esta dicotomía, porque como ves paraliza, no llama a la acción, etiqueta (por no decir que estigmatiza), y lo más importante, no te hace bien y te empuja a hacer cosas que te perjudican.

¿Qué vas a contestar la próxima vez? ¿Verdad que tú no eres un desempleado?

 

 

______________________________________________________

Éste artículo lo he escrito en La Nueva Ruta del Empleo. Puedes consultar éste y otros post en el siguiente enlace.

Foto: Samantha T. – Butterflies

Anuncios

7 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Juan dice:

    Hola Elena, me gusta el enfoque positivo de todo lo que escribes, tan poco frecuente por otro lado en nuestros días. Ese debería ser talante de las personas pero es muy complicado, así que personas como tú, ayudan y hacen sentir mejor a los que te leen. Muchas gracias,

    Le gusta a 1 persona

    1. Elena Arnaiz dice:

      No me pueden hacer sentir mejor tus palabras. Luchar contra un entorno gris y que nos dice que NO de forma tajante y cruda cada vez que pensamos en mover un dedo se ha convertido en mi empeño y en mi ilusión. Me he demostrado a mi misma que se puede, ahora quiero que le llegue a personas como tú que saben valorarlo y que estoy segura que también sabrás sacarle provecho.
      Gracias por enriquecer tanto mi blog con tu visita ¡vuelve pronto! 😉
      Feliz fin de semana.

      Me gusta

  2. Hayda Ramos dice:

    Gracias por este blog, Elena, tan necesario. Gracias por este post, de corazón; lo comparto con el deseo de que lo que aquí dices no se le olvide nunca a nadie. ¡Un abrazo!

    Le gusta a 1 persona

    1. Elena Arnaiz dice:

      Hayda, no imaginas la alegría que me ha dado leerte. Las horas de dedicación que tu bien sabes que lleva, merecen la pena con valoraciones tan tan positivas como la tuya. Muchísimas gracias de corazón.
      He leído una entrada tuya de marca personal y estoy tardando ya mucho en seguir tu blog 😉 ¡Vuelve cuando quieras!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s